A propósito del debate sobre el estado de la ciudad

El debate de hoy sobre el estado de la ciudad se ha enmarcado dentro del orden del día de unJaén pleno ordinario, lo cual no es sino el reflejo de la importancia que para el señor alcalde tiene este debate, no más que la que pueda tener cualquier cuestión que habitualmente sea discutida en pleno.

Sin embargo, el estado de Jaén, que bien podría definirse como de emergencia o de excepción, es indiscutible que merece la celebración de un pleno extraordinario y monográfico. Sobre todo, teniendo en cuenta que la discusión y el debate, así como la posibilidad de participación de la ciudadanía, son elementos de la democracia que han desaparecido desde la llegada al Ayuntamiento de este equipo de gobierno.

Este debate, que se ha pretendido hurtar hasta a los demás grupos políticos (facilitándoles la documentación relativa al mismo solo horas antes de su celebración), no debería servir para discutir la responsabilidad de las distintas administraciones en las cosas que se están haciendo, o mejor dicho, que no se están haciendo, en la ciudad de Jaén. Debería, por el contrario, servir para realizar un diagnóstico riguroso y veraz de los problemas de la ciudad y sus habitantes, para determinar de manera consensuada las prioridades de actuación, y para definir líneas de trabajo presentes y futuras que consigan hacer de nuestra ciudad un espacio de progreso social, económico y ambiental.

Para alcanzar ese consenso hubiera sido clave que se hubiera fomentado la participación de los ciudadanos y ciudadanas, no simplemente “permitiendo” su comparecencia, sino habilitando efectivamente canales para que se pudiera transmitir tanto su percepción sobre los problemas de la ciudad, como sus propuestas de solución a los mismos. La convocatoria del pleno debería haber servido a los vecinos y vecinas de Jaén para poder fiscalizar el trabajo del equipo de gobierno, que a fin de cuentas son quienes deben responder de la gestión que llevan realizando más de dos años.

Somos muchas personas las que en Jaén no estamos de acuerdo en dejar el futuro de la ciudad y el nuestro propio en manos de un gobierno cuya idea de democracia y participación se limita a que cada 4 años depositemos un voto en una urna, que considere la mayoría absoluta una carta blanca para tomar unilateralmente las decisiones que considere, y que utilice este tipo de debates como un espacio para la autocomplacencia y la propaganda.

Lamentamos que el debate haya sido una oportunidad perdida, una batalla de acusaciones entre grupos políticos que utilizan como arma arrojadiza los incumplimientos de las distintas administraciones, sin analizar ni por asomo los asuntos que de verdad preocupan a los jiennenses. Estos no son ni mucho menos la supuesta alianza con el gobierno central que esgrime el alcalde, o la supuesta deslealtad institucional de Junta y Diputación,  sino otros muchos que quedan ocultos bajo el ruido y sobre los que no se debate ni se les da solución.

Lo que nos preocupa realmente a los jiennenses son los más de 13000 parados registrados, cifra que se ha casi triplicado desde que gobierna este equipo, el abandono y deterioro de calles y barrios, especialmente sangrante en el caso del conjunto histórico, la gestión de una deuda que lejos de reducirse sigue creciendo desbocada, hipotecando el futuro de la ciudad,  las repercusiones de un PGOU redactado a espaldas de la ciudadanía, la inexistencia de una política coherente de movilidad y las deficiencias del transporte público, la sinrazón del estado del tranvía, la situación de emergencia del comercio local, …
Estos asuntos si son, sin duda, del interés de la ciudadanía de Jaén, la cual, también sin duda, merece que sean debatidos y solucionados.

Sara Martínez y David Palomino, coportavoces de EQUO Jaén

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