UNA RESPUESTA A LA ALTURA DEL PROBLEMA Reflexiones sobre la constitución de una Asamblea Ciudadana en Jaén

¿A qué nos enfrentamos?

 ¿Es esta crisis económica?, ¿es política?, ¿es ambiental? ¿Afecta únicamente a los países del sur de Europa, o puede considerarse global? El continuo bombardeo propagandístico de gobiernos e instituciones pretende deformar la realidad y desviar nuestra atención sobre las causas y las consecuencias, pero los hechos y las cifras, obstinados, nos dan respuestas claras a todas estas preguntas. La crisis que estamos atravesando es claramente sistémica y acíclica, y aunque en nuestro país tiene unas señas de identidad propias que no hacen más que acentuarla, la conclusión no puede sino ser común: si no rompemos con el sistema que nos han impuesto, esta situación NO TIENE SALIDA. Para la ciudadanía de a pie, lógicamente.

 La economía especulativa, desvinculada completamente de la economía real y del factor trabajo, espolea la depredación de recursos naturales y energéticos, colapsa servicios ambientales y sin ninguna cortapisa, revierte los derechos sociales alcanzados si estos entorpecen el trasvase de renta y poder a la oligarquía que en realidad nos gobierna. En nuestro país, la mayoría de las organizaciones políticas, ancladas en esquemas del siglo pasado, actúan al dictado de los dueños del capital, modificando a su conveniencia las reglas de este juego en el que, no debemos olvidarlo, el tablero no es suyo, es de todos. En este contexto, la huida hacia delante que supone seguir desarrollando políticas para enriquecer a unos pocos privilegiados a costa de que el resto lo perdamos todo, solo puede llevarse a cabo de una manera: terminando de aplastar nuestra ya enclenque democracia, que ya no merece el apellido de representativa.

 Ante la constatación de esta situación, no hay ninguna institución -parlamentos, senado, gobiernos, corona, poder judicial-, ni organización -partidos políticos, sindicatos, organizaciones sectoriales-, que merezca la confianza de los ciudadanos. Todos los acuerdos alcanzados en la transición y las instituciones derivadas de esos acuerdos están en entredicho, no sólo por el paso del tiempo sino porque la crisis ha desnudado los verdaderos mecanismos del poder: un sistema que no sirve a la ciudadanía.

Las dimensiones del problema son gigantescas, y parece claro que necesitamos una respuesta que esté a la altura del mismo. En este contexto, cada vez más personas, agrupadas en colectivos o individualmente, han tomado conciencia de que quizá la única respuesta lo suficientemente audaz seainiciar un proceso constituyente del que deriven nuevas estructuras políticas, que garanticen la total regeneración del sistema democrático y la efectiva participación de la ciudadanía en la toma de decisiones. En EQUO también hemos hecho esta reflexión y definido una serie de propuestas en este sentido, en un proceso que igualmente hemos considerado indispensable dejar abierto a la participación ciudadana ( http://www.reinicialademocracia.es/ )

¿Qué armas tenemos?

En los últimos años han surgido numerosos movimientos ciudadanos cuyo objetivo inicial quizá fue alzar la voz para denunciar lo intolerable de la situación, pero que simultáneamente han ido avanzando en la definición de propuestas  y en la lucha por la aplicación de dichas propuestas. En lo que no se ha conseguido avanzar de igual manera ha sido en levantar alternativas para lograr la mayoría transformadora en los parlamentos y resto de instituciones.

 Visto esto ¿qué más podemos hacer? Sin duda la evolución de estos movimientos sociales nos ha dejado claro que el único camino es el empoderamiento ciudadano. Por lo tanto, deberíamos ser capaces de articular espacios de participación en los que mediante procedimientos horizontales de toma de decisiones, puedan trabajar por el cambio tanto personas pertenecientes a organizaciones y colectivos sociales y políticos, como a título individual. Espacios donde se renueven las interlocuciones y se consensúen objetivos y metodologías de trabajo asumibles por todos que nos lleven  a conseguir el modelo político y social que queremos.

En la provincia de Jaén acaba de gestarse el embrión de una asamblea ciudadana de esas características. Varias personas de EQUO hemos participado en su nacimiento a título individual, porque entendemos que es imprescindible y urgente construir una alternativa a través de estos procesos de innovación social y política. Mi opinión personal es que si trabajamos de manera cooperativa con unos objetivos claros e irrenunciables, seremos capaces de cohesionar una mayoría social amplia que respalde el cambio y actúe para lograrlo. El debate en este punto puede ser si estos espacios deben tener una vocación electoral como estrategia para servir de palanca del cambio. Es una reflexión que me parece absolutamente necesaria y que personalmente llevaré a nuestra asamblea para analizar su conveniencia y viabilidad.

Las personas que integremos dichos espacios de reflexión y acción debemos asumir que se trata de procesos novedosos y desconocidos para la gran mayoría de nosotras, y que con toda seguridad cometeremos errores. Pero también debemos tener claro que la salida a esta situación no pasará por esperar un cambio de rumbo en las políticas de los partidos con opción de gobernar, ni un posible crecimiento de los partidos que se oponen a esas políticas. La solución no vendrá por los cauces políticos y socioeconómicos que nos han impuesto como inevitables, y a día de hoy tenemos más motivos para desconfiar de las viejas estructuras que del resultado de crear unas nuevas.

Nos lo jugamos todo. Nuestro presente y nuestro futuro, y también el futuro de nuestros hijos e hijas. En nuestra mano está desmontar democráticamente este castillo de naipes y redefinir las reglas de juego para que no nos excluyan de él.

A partir de ahí, los únicos límites a nuestra acción serán los que nosotros mismos nos impongamos, y la asamblea ciudadana de Jaén, como el resto de espacios similares que están naciendo por todo el país, será lo que las personas que la Sara Martínez, coportavoz de EQUO Jaénforman quieran que sea.

 

Sara Martínez, coportavoz de EQUO Jaén

 

 

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