EQUO CONTRA EL FRACKING. UNA BATALLA QUE HAY QUE GANAR

En los últimos tiempos en las conversaciones de personas de media España se ha colado una palabra anglosajona que hasta entonces era totalmente desconocida: fracking

Pero, ¿qué es el fracking?

El fracking, o fractura hidráulica, es una técnica de extracción utilizada principalmente para la obtención de gases no convencionales. “Se trata de explotar el gas acumulado en los poros y fisuras de ciertas rocas sedimentarias estratificadas de grano fino o muy fino, generalmente arcillosas o margosas, cuya poca permeabilidad impide la migración del metano a grandes bolsas de hidrocarburos. Para ello es necesario realizar cientos de pozos ocupando amplias áreas (la separación entre ellos ronda entre 0,6 a 2 km) e inyectar en ellos millones de litros de agua cargados con un cóctel químico y tóxico para extraerlo.”[i]

La técnica en sí consiste en la realización de pozos a grandes profundidades, para luego realizar una excavación horizontal hasta la zona que se quiera explotar. Por estos pozos se introduce una mezcla de agua y productos químicos a gran presión, lo que provoca la explosión de las rocas y la liberación del gas. Este gas, motivo de todo el despliegue, se intenta recoger luego. Entre un 15 y un 80% del fluido inyectado vuelve a la superficie pero el resto queda con sus componentes químicos en el subsuelo.

DIAGRAMA DE EXPLOTACIÓN DE FRACKING

Ni siquiera se conocen con exactitud los problemas inherentes a la utilización de esta técnica debido a que las compañías mantienen dentro del secreto industrial el cóctel de productos químicos que utilizan además de ignorar los efectos que a largo plazo provocan en el medio ambiente. En todo caso lo que sí sabemos que provoca es la contaminación de acuíferos y terrenos cultivables, el consumo desmedido de agua que conlleva (entre 9000 y 29000 metros cúbicos para las operaciones de un solo pozo que ponen en riesgo la sostenibilidad hídrica de cualquier paraje), contaminación atmosférica, emisión de gases de efecto invernadero, sismicidad inducida y un terrible impacto paisajístico. Todo esto además de los derivados del enorme tráfico de camiones que se requiere durante todo el proceso.

Por todo esto desde EQUO siempre nos hemos opuesto a la utilización de esta técnica tan agresiva para el medio ambiente. No tiene sentido la puesta en peligro de nuestra riqueza medioambiental para conseguir la extracción de unas cantidades de gas que, por muy grandes que fueran, no conseguirían transmitir ninguna riqueza a la zona donde se produjeran que pudiera compensar los efectos perniciosos para la zona. Además estas explotaciones se suelen llevar a cabo por empresas generalmente multinacionales, que solo contratan al personal básico imprescindible en la zona de la explotación y que luego se llevan cualquier beneficio económico resultante, lo que hace que la riqueza que pudieran llevar a la zona en forma de puestos de trabajo e inversión sea muy limitada.

Más incomprensible resulta si cabe al hablar de un país como el nuestro que puede apostar por el uso de medios de energía renovable ya que tiene las fuentes necesarias y las empresas preparadas para explotarlas. No necesitamos ni la búsqueda ni la explotación de estos yacimientos que solo pondrían en peligro el medio en el que se fueran a realizar.

Pese al riesgo evidente de esta técnica y a los numerosos ejemplos de los efectos perniciosos que se han ido produciendo allá donde se ha usado y que incluso ha hecho que países como Francia o Austria hayan aprobado ya la prohibición del uso de la misma y en otros como Australia o Irlanda se haya aprobado una moratoria, además de la preocupación de la Comisión Europea que ha puesto en marcha una encuesta europea (http://ec.europa.eu/yourvoice/ipm/forms/dispatch?form=SHALEGAS&lang=fr) para conocer la preocupación de los ciudadanos europeos sobre el tema, en España nos hemos encontrado en los últimos tiempos con la aprobación por parte de los distintos gobiernos nacional o autonómico de diferentes permisos de estudio y explotación de posibles yacimientos.

Ante estos permisos que demuestran una vez más la acción contracorriente de las administraciones españolas en todas las zonas donde se han ido produciendo estos permisos se han ido creando plataformas y movimientos vecinales en contra de ellos y que han contado siempre con la participación activa de EQUO. Los principales movimientos contra esta técnica han tenido lugar allí donde más presente han tenido este riesgo, Cantabria y Euskadi principalmente, y en el último año también en Andalucía donde una serie de permisos de la Junta han hecho que diferentes comarcas vean en peligro su riqueza natural por la llegada de estas empresas que pretenden usar estas técnicas de explotación.

La creación de una plataforma en Porcuna (http://www.frackingporcuna.org/) y la más reciente de otra en Torreperogil (municipio que está viviendo una serie de movimientos sísmicos que algunos achacan al fracking aunque no esté demostrado, pero a lo que ayuda el hecho de que todos los trabajos se lleven con un hermetismo total) demuestra la preocupación vecinal por los riesgos que les puedan acarrear estos trabajos.

EQUO Jaén ha estado siempre muy activo contra este tema (http://www.equojaen.org/blog/?p=169) habiendo sido el único partido que mantuvo una reunión con el delegado de medio ambiente de la Junta de Andalucía en Jaén, al que transmitimos nuestra preocupación por los posibles efectos y por el hecho de que los trabajos puedan empezar con la simple autorización de Industria sin necesidad de un dictamen por parte de la Consejería de Medio Ambiente.

También la delegación de EQUO Jaén en el I Congreso de EQUO Andalucía presentó una resolución para pedir que se declare a Andalucía tierra libre de fracking, que fue aprobada por unanimidad. (http://www.equojaen.org/blog/?p=277)

Son muchas las dudas que estas prospecciones plantean y que desde EQUO Jaén siempre se han destacado (http://www.equojaen.org/blog/?p=182) no dejándonos llevar por la falsa euforia de un posible efecto “Mister Marshall” para la maltrecha economía provincial.

Por todo ello es importante que las diferentes administraciones tengan claro que los ciudadanos no queremos que se usen estas técnicas ni en nuestro país ni en ningún lugar y que tendrán enfrente la movilización popular para conseguirlo. No vamos a dejar que este efecto revulsivo pase porque es mucho lo que nos jugamos debido a las irreversibles consecuencias que tiene. EQUO estará en cualquier plataforma o movilización que esté contra el fracking allá donde se produzca.

Esta batalla no la podemos perder.

EQUO dice NO al fracking.[ii]