Propuesta de Resolución sobre la extracción de hidrocarburos no convencionales mediante fracking

Aquí tenéis el texto de la resolución que EQUO Jaén presentó al Congreso de EQUO Andalucía para pedir a los Gobiernos autonómico y central que declaren a Andalucía “zona libre de Fracking”. Esta resolución fue aprobada por unanimidad en el plenario del Congreso.

 

La perspectiva desarrollista que orienta nuestras sociedades, tiene su base en un modelo energético derrochador, ineficiente y basado en el consumo de combustibles fósiles. El impacto ambiental y social de este modelo energético, junto con el exagerado consumo de recursos naturales, genera una situación insostenible a todos los niveles. Por ello es necesario un cambio de perspectiva global que permita la transición hacia un nuevo modelo de sociedad. Desde EQUO ANDALUCÍA se deben diseñar e impulsar iniciativas orientadas al cambio del modelo energético existente, fomentando de este modo el ahorro y la eficiencia energética, y el desarrollo de fuentes energéticas renovables.

 

Aunque es posible observar un cierto avance en relación con estas fuentes energéticas renovables, el progresivo cambio hacia un nuevo modelo energético se ve obstaculizado por el mantenimiento e impulso de los recursos fósiles, gas y petróleo fundamentalmente. Cabe resaltar que los métodos de extracción de estos recursos, incluidos los no convencionales, generan un enorme impacto medioambiental, sobre todo aquellos que utilizan tecnologías cuyos efectos perniciosos no han sido evaluados ni comunicados convenientemente, contraviniendo el principio de precaución que debe orientar las políticas en Europa.

 

En concreto y por lo que respecta al método de la fractura hidráulica o fracking, en el estado español diversos colectivos se han movilizado en contra de esta práctica, haciendo llegar el debate a diversos parlamentos autonómicos e incluso al Parlamento Europeo. El fracking consiste en la inyección a presión de materiales (agua y arena, productos químicos) en el terreno, al objeto de ampliar las fracturas existentes en el sustrato rocoso que encierra el gas o el petróleo, favoreciendo así su salida. Está demostrado que esta técnica conlleva un enorme impacto medioambiental. Según investigaciones realizadas en diversas universidades e instituciones estadounidenses, las más destacables son la contaminación del agua potable por metano, la producción de gases de efecto invernadero (el metano tiene un índice de calentamiento global 23 veces superior al CO2), y la utilización de sustancias muy tóxicas (benceno, plomo…), muchas de ellas cancerígenas.

 

Ante esta situación, la mayoría de los gobiernos no han tenido una respuesta lo suficientemente contundente. El Parlamento Europeo, por ejemplo, ha rechazado una propuesta para instar a los Estados Miembros a no autorizar nuevas prospecciones de hidrocarburos utilizando el método del fracking para su extracción. En cambio, ha aprobado una resolución solicitando a los estados que actúen con prudencia debido al riesgo ambiental existente, que reconoce explícitamente, mientras se realiza un análisis exhaustivo sobre la necesidad o no de modificaciones legislativas en la materia. Por su parte, países como Francia y la República Checa ya han prohibido en sus territorios la práctica del fracking.

 

En España, comunidades autónomas como Cantabria también han optado por prohibir estas prácticas. En Aragón, las Cortes se han mostrado también contrarias en una resolución no de ley aprobada por unanimidad y que insta al Gobierno regional a su prohibición. En Andalucía por el contrario, se han autorizado diversos permisos de prospección, sin haberse evaluado previamente las posibles repercusiones ambientales y sobre la salud que pueda ocasionar la extracción de los recursos fósiles en sui caso.

 

El riesgo ambiental y sanitario que supone la práctica del fracking es muy elevado, mientras que por contra los beneficios para la ciudadanía andaluza serían muy pocos, ya que las empresas promotoras son fundamentalmente grandes compañías, la mayoría extranjeras, por lo que una vez más se estaría produciendo una expropiación del capital natural y económico andaluz sin que se genere riqueza en el propio territorio.

 

Por lo anteriormente expuesto, teniendo en cuenta la situación energética y medioambiental actual, la necesidad de impulsar un nuevo modelo energético consecuente con el planteamiento político del new green deal, EQUO ANDALUCÍA se compromete a:

 

  • Instar al Gobierno andaluz y al Gobierno central a que prohíba la práctica de extracción de hidrocarburos no convencionales denominada fractura hidráulica o fracking por los daños irremediables que causa en el medioambiente, declarando Andalucía “Zona libre de fracking
  • Participar y colaborar activamente con las iniciativas sociales y políticas tendentes a eliminar la práctica del fracking.
  • Difundir estudios e informaciones contrastadas del impacto de la práctica de fracking sobre el medioambiente y las personas.
  • Impulsar iniciativas políticas que apuesten por el ahorro y la eficiencia energética, así como por el uso de energías alternativas y renovables.

2 comentarios

  1. “si dicen que no hay riesgo ambiental entonces los que deciden su aplicación y quienes lo apliquen que firmen previamente una clausula penal ambiental y caucionen sus bienes en favor de los municipios, provincias y estados donde apliquen fracking ”
    Si alguien no esta informado que investigue antes de opinar, como para empezar le pido lea esta nota http://www.arqsustentable.net/nuevas_tec_fraking.html o baje de internet la pelicula testimonial GASLAND.
    Y recuerden la ètica y el sentido común solo fallan a interés de parte.

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